lunes, 10 de octubre de 2011

RESPETANDO GUSTOS AJENOS.

Es claro que a los padres les gustaría que sus hijos compartan sus aficiones, tanto como sus ideas y sus valores.
Y así suele ocurrir ... aunque no siempre.
Sea por las razones que sean, si sus hijos dicen no gustar de lo que ustedes sus padres gustan, no es el mejor momento para tratar de convencerlos. Habrá que esperar otros tiempos y buscar otras maneras de convencimiento, si el tema vale el esfuerzo.
¿Ya para qué ponerse a discutir? Sólo acabarán ofendiéndose al criticarse. Y los chicos (por algo son chicos) creerán que cuanto más se les opongan  a los padres serán más fuertes y seguros. No se habrá conseguido nada, salvo perder la paz.
Si se trata sólo de gustos, dé su opinión, diga porqué y admita hidalgamente que respetará el gusto de su hijo/a, mientras no dañe a nadie.
Si los gustos de su hijo/a son rayanos con lo estrambótico o peligroso, una consulta con el psicólogo puede ayudarlos a todos. Debe haber algo que acomodar en otra área de su vida
Continuaremos..

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